Ha salido de prensas en la revista Historia Mexicana, de El Colegio de México, mi artículo sobre “San Pedro Atlapulco y la Real Casa de Moneda: las vicisitudes de una empresa comunitaria”. Adjunto abajo el resumen del texto.

Este artículo propone que hay excepciones del mayor interés al lugar común de que los indios novohispanos eran agricultores que producían básicamente para sus propias necesidades y pago de tributos, limitando sus contactos con el mercado. Examina el caso de Atlapulco, un pueblo que desde muy temprano se convirtió en el principal proveedor de carbón vegetal para la Real Casa de Moneda de la ciudad de México. El trabajo reconstruye la constante batalla de Atlapulco en contra de la aparición de competidores indios y españoles que aspiraban a tener su parte en el trato. Considera que el motivo de fondo de esta actitud fue la preservación de un monopolio lucrativo, visto como privilegio especial que les había sido concedido por el rey. Asimismo, comenta las fricciones ocurridas entre el pueblo y los administradores de la Casa de Moneda sobre la determinación contractual del precio del combustible. Finalmente, examina las formas discursivas empleadas por los indios en la defensa de sus intereses, señalando que se adscriben a una concepción que consideraba que los acuerdos mercantiles debían necesariamente tener en cuenta la tradición, los derechos históricos y las obligaciones recíprocas que daban sustento al orden social.