La excelente Biblioteca Digital Mexicana presentó hace unos días la edición de un manuscrito bajo el título Un ‘Rey legítimo por Divino Mandamiento’ para Tlaxcala y todo este reyno.  El texto fue originalmente publicado y comentado por Jaime Cuadriello en su Las glorias de la República de Tlaxcala (2004) y aparece ahora en imagen y con algunas modificaciones menores en la transcripción, realizada por Guadalupe Xochitotol Luna.

Se trata de una carta enviada en 1779 a ese gobierno indígena por quien se identificaba como “el Soberano Señor Don Pedro Vicente Ormigo Durán, Infante del Morro”, originario de la Villa de San Miguel y Valle de Santa María, ungido en su nacimiento por el mismo Jesucristo. Hay una referencia a que  “todos los Sagrados Sacramentos se los dio en en el mismo acto de nacer el Santo y Sagrado Rey, quien a la hora de ésta ya está confirmado en Gracia”, lo cual los editores de la BdMex consideran que alude al mismo Ormigo Durán, pero que también puede referirse a otro rey o personaje anterior. Como ocurre con frecuencia en estos casos, son textos obscuros, y quizás así se deseaba que lo fuesen.  En todo caso, es claro que el remitente pretendía entronizarse como “señor de dos coronas imperiales de dos cetros”.  Agregaba, para mayor legitimación imágenes de cruces y coronas, advertía que así sería porque lo había cantado un “sagrado pájaro” y por otras “secretas y divinas obras”, a más de tener su poder las llaves del reino y el estandarte de la santa fe. Advertía que quien no creyese en él se lo llevarían los demonios en cuerpo y alma. Hasta donde sabemos, no hubo consecuencias, ni mayores averiguaciones judiciales sobre el origen del escrito, lo cual no deja de ser llamativo.

No me parece evidente que sea un llamado a la insurrección, aunque desde nuestra perspectiva parezca notorio. Muchos de estos movimientos de fuerte contenido profético y mesiánico pensaban en la historia como una teodicea; grandes transformaciones ocurrirían porque así Dios lo deseaba. El papel que tuviera en esto el pueblo elegido podía ir desde una revuelta armada hasta la espera gozosa (pero pasiva) del advenimiento de un reino de paz y felicidad. La misma definición de milenarismo para estas conmociones finiseculares, que hace algunos años hubiera suscrito sin duda, ya no me parece tan clara a partir de la revisión crítica que hizo de este concepto Ana de Zaballa Beascoechea.

Por otro lado, como bien señala la presentación, este episodio se inserta en un conjunto de acontecimientos relacionados entre sí, todos los cuales giran en torno a la cercana coronación de un “príncipe tlaxcalteca”. En efecto en 1771 habría aparecido en Copala (Nueva Vizcaya) un indio llamado José Carlos Ruvalcaba, quien como comentó José Luis Mirafuentes Galván, pedía la adhesión de los pueblos para proclamarse José Carlos V, “rey de indias”,  y que le tocaba la corona por ser “hijo del gobernador de Tlaxcala, rey de los cielos y de la tierra”. Explicó que “ya no hay rey en España porque <él> le había quitado la Corona. El movimiento halló cierto eco local, pero fue prontamente sofocado por las autoridades, sin mayores consecuencias. Pero no fue el único: en Nayarit, en 1801, una vasta comoción de pueblos indigenas giró en torno a la inminente coronación de otro “príncipe tlaxcalteco”,  un “indio Mariano”, “el de la máscara de oro”. Otros “avatares” de esta figura aparecieron en este año, con mensajes similares, en San Juan Bautista del Río (Durango); en Colotlán; en la ciudad de Durango; y en el Valle de Salinas (Nuevo León).  Como hizo notar Eric van Young, quien también se interesó en estos casos, a más de su propio interés, estos curiosos personajes (algunos de los cuales no parecían estar muy en sus cabales) importan por la aceptación que en muchos casos obtuvieron.

Se trata de temas fascinantes, sobre los cuales aún queda mucho por decir. En este sentido, la Biblioteca Digital Mexicana ha realizado una buena aportación, que esperemos contribuya a renovar el interés y el debate historiográfico.

Referencias

Castro Gutiérrez, Felipe, “La rebelión del indio Mariano (Nayarit, 1801)”, Estudios de Historia Novohispana, n. 10, 1989, p. 347-368.

Cuadriello, Jaime, Las glorias de la República de Tlaxcala o la conciencia como imagen sublime, México, Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM-Museo Nacional de Arte, 2004, 483 p.

Mirafuentes Galván, José Luis,  “Identidad india, legitimidad y emancipación política en el noroeste de México (Copala, 1771)”, en Jaime E. Rodríguez (ed.), Patterns of Contention in Mexican history, Wilmington, Scholarly Resources, 1992.

Young, Eric van, “El milenio en las regiones norteñas: el trastornado mesías de Durango y la rebelión popular en México, 1800-1815”, en La crisis del orden colonial, México, Alianza Editorial, 1992,  p. 363-398.

Zaballa Beascoechea, Ana, “La discusión conceptual sobre el mesianismo y milenarismo en Latinoamérica”, Anuario de Historia de la Iglesia, no. 10, 2001,