Acaba de aparecer en el número 55 (julio.-diciembre de 2016) de Estudios de EHN 55HistoriaNovohispana mi artículo sobre “La historia social en EHN”. Al final de esta nota puede verse el resumen de su contenido; el texto completo puede leerse aquí.

Este volumen de EHN está en parte dedicado al quincuagésimo aniversario de esta revista. Incluye asimismo una contribución de Juan Domingo Vidargas del Moral  quien en “Historias de una revista histórica”, rememora y comenta su experiencia como editor técnico, en que le tocó trabajar con varios editores desde el número 8, en 1995. Me consta, desde luego, porque tuve la responsabilidad y la satisfacción de ser editor entre 1991 y 1999. Lo recuerdo como una buena época; muchas gracias, Juan Domingo.

En este mismo propósito conmemorativo, Iván Escamilla González y Gerardo Lara Cisneros (actuales editor y editor asociado) publican con una breve introducción un conjunto de interesantes y curiosos documentos sobre los primeros años de lo que entonces se llamaba coloquialmente el “Anuario”.

Y, desde luego, pueden consultarse varios artículos en la sección general, de Francisco Quijano Velasco, David Carbajal López, Rossend Rovira Morgado y Anne Dubet, además de las tradicionales secciones de “Documentaria” y “Reseñas”.

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Resumen de mi artículo

El artículo analiza el desarrollo de la historiografía social sobre el periodo colonial de México a partir de los artículos publicados en Estudios de Historia Novohispana. En su primera parte describe los primeros acercamientos al tema, reconstruye la manera en que sociedades científicas e instituciones académicas organizaron la producción y difusión de conocimientos, así como la vías de arribo y recepción de nuevas tendencias historiográficas. En la segunda comenta cuestiones relacionadas con las discusiones sobre los conceptos de resistencia, pacto social, vínculos sociales, historia sociológica e historia cultural de la sociedad y discute la manera en que diferentes autores han abordado estos temas.

Ciertamente,  puede verse una evolución en los temas y problemas. El empirismo erudito, el cuidado por el rigor, la exactitud y el detalle siguen siendo característicos, aunque su relevancia ya no sea la misma; el relativismo del historicismo, la afinidad por las ideas y por la «filosofía» de la historia llegan al presente; el interés por la estructura social, por los datos cuantitativos y los métodos sociológicos se mantienen como espacios válidos de investigación, y la más reciente historia cultural se sobrepone y mezcla a las experiencias precedentes. En realidad, no puede hablarse propiamente de «etapas» claras, nítidas y ordenadas. Como es característico en la historiografía mexicana, el progreso se ha dado por agregaciones a lo previamente existente. Viéndolo en esta forma, la presencia de una revista académica que permite todos los estratos y sedimentos intelectuales, sin restringirse a alguno en particular, ha resultado en un suelo fértil, y en una variada y fructífera cosecha.