En 2011 concluí mi libro sobre Historia social de la Real Casa de Moneda de México, que tras las inevitables dilaciones salió de prensas el siguiente año. En el ínterin, han aparecido varias novedades de interés sobre el tema de las cecas indianas, que aquí reseño brevemente sólo para dar noticia de ellas. Incluyo el “vínculo” cuando están disponibles en línea.
Tengo la intención de actualizar periódicamente esta compilación; iré añadiendo recursos de interés y suprimiendo los que ya tienen algunos años.

Ordenanzas de la casa de moneda en la capital del estado libre federado de los Zacatecas, Zacatecas, Imp. de Pedro Piña, 1827.
Esta ordenanza evidentemente no es una “novedad”, sino más bien un texto nuevamente disponible.  Aunque pertenece al periodo “nacional”, la incluyo aquí porque por su fecha es muy razonable suponer que describe mucho de la experiencia en la acuñación colonial, con las inevitables adecuaciones al nuevo marco político.

Diana Bonnet Vélez, ” Oficios, rangos y parentesco. Los trabajadores de la Casa de la Moneda de Santafé. 1620- 1816″, Historia y memoria, no. 6a, año 2013, p. 103 – 141.
Un muy buen estudio de la ceca bogotana, que muestra una organización administrativa y laboral muy similar a la mexicana, con prácticas sociales también afines. Como dice la autora “La edad de los trabajadores oscilaba entre 40 y 60 años. La mayoría de los trabajadores estaban casados. Existía por parentesco, de generación en generación una especialización en un oficio determinado. Dentro de la misma Casa de la Moneda se podrían alcanzar posiciones más altas. Es decir, se podía hacer una especie de carrera en torno a las actividades relacionadas con la ejecución de la moneda. Inicialmente se adquiría el cargo en interinidad y luego en propiedad. Algunos trabajadores no cobraban sueldo, sino que aprendían el oficio para luego ser nombrados en propiedad.” La autora señala la relevancia de las relaciones de parentesco y la monopolización de los cargos en manos de determinadas familias, así como las diferencias que presentaba una ceca con una producción mucho más limitada que la de sus pares en México o Lima.

Kris Lane, “Corrupción y Dominación Colonial: El Gran Fraude a la Casa de la Moneda de Potosí en 1649”, en  Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani”,  núm. 43, 2015, p. 94-130.
El gran fraude desarticulado por un visitador en la ceca potosina (en el virreinato peruano y la actual Bolivia) ha atraído la atención de varios historiadores. El autor ha dado un interesante giro a la discusión: en efecto, hubo una conspiración criminal, pero por otro lado la sistemática devaluación oculta de la moneda respondía a una situación que iba más allá de las mayores o menores virtudes morales de los oficiales que gobernaban la ceca. Esto es, la crisis de la minería, los muchos años de laxa supervisión gubernamental, la venta de oficios y las facilidades que brindaba la proliferación del trabajo esclavo.

Mª Teresa Muñoz Serrulla, “Legislación monetaria: la moneda de los reinos de Indias en época moderna”, en La moneda: Investigación numismática y fuentes archivísticas, Mª Teresa Muñoz Serrulla (comp., ed.,), Madrid, Asociación de Amigos del Archivo Histórico Nacional, 2012, p.
Existe en España una muy envidiable tradición sobre investigación numismática, notablemente en la Cátedra de Epigrafía y Numismática de la Universidad Complutense de Madrid.  Un muy buen ejemplo lo proporciona este libro colectivo. El capítulo que aquí especifico revisa una legislación que en términos generales es bien conocida, pero de la que la autora hace pertinentes comentarios. Adiciona, además, algunas fuentes de interés para el estudioso de los aspectos jurídicos e institucionales de este tema. En particular, llama la atención sobre las “consultas”  que hacían los consejos reales de (de Hacienda,  de Castilla y de Indias), que eran los responsables de la política monetaria, que usualmente incluyen opiniones y dictámenes sobre distintos asuntos. Parece un recurso muy revisable, del que he tomado debida nota.

Thomas Hillerkuss y Georgina Indira Quiñones Flores han publicado en Relaciones no. 142, 2015, con notas y comentarios, el testamento de Luis Núñez Pérez de Meñaca, quien fue tesorero de Santa Cruzada y después ensayador de la Casa de Moneda de México entre 1584 y 1610. El texto es muy interesante porque se refiere a un periodo poco documentado y por lo mismo escasamente conocido de la historia de la ceca. También nos permite acceder a informaciones, habitualmente muy escasas, sobre la vida, desempeño e intereses de quienes que en esta época adquirían el oficio en remate público. El artículo refiere su origen en una próspera familia de judíos conversos, las vías por las que pudo adquirir el cargo, su enlace en segundas nupcias con una influyente familia de la oligarquía novohispana y su fallido intento por convertir su oficio en hereditario.

Luis Javier Cuesta Hernández,  “Algunas reflexiones sobre la Casa de Moneda de la ciudad de México y Luis Díez Navarro”, Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, vol. XXXVI, núm. 104, 2014, pp. 189-205.
El artículo estudia el carácter de la sobria portada de la ceca mexicana, diseñada por el ingeniero militar Díez Navarro y propone que retoma el diseño de los reales “columnarios” de a ocho reales. Hace notar que, precisamente, la puerta tuvo el real emblema y las fajas de la portada llevaban originalmente los lemas “Utraque unum” y “A Solis Ortu Usque ad Occasum’”, lo cual la acercaba al diseño monetario. Estas alusiones debieron ser borradas con la damnatio memoriae que sobrevino con  la independencia. El autor hace también reflexiones sobre un frecuentemente reproducido plano de la ceca de 1737, que atribuye al mismo Díez Navarro, comparándolo con otros del mismo autor.

Áurea quersoneso: estudios sobre la plata iberoamericana: siglos XVI-XIX, coord. por Gonçalo de Vasconcelos e Sousa, Jesús Paniagua Pérez, Núria Salazar Simarro; Lisboa, Universidade Católica Portuguesa – Instituto de Humanismo y Tradición Clásica – CONACULTA – INAH, 2014.
Este libro tiene contenidos de desigual interés. Varias contribuciones son textos breves, afines al antiguo género de “noticias sobre…”. Por otro lado, hay otros textos que ameritan una visita a la biblioteca. En particular:

Alma Parra, “Los molinos y la molienda en los procesos de producción minera en México”, Aurea quersoneso: estudios sobre la plata iberoamericana: siglos XVI-XIX, p. 47-60.
Aunque se ocupa de la molienda en los reales de minas, es también aplicable a las casas de moneda, donde las cizallas debían procesarse por este método para recuperar la plata.

Alma Montero Alarcón, “Los ensayadores Lince, Arance, Forcada y Dávila en archivos mexicanos”, p. 144-192.
El trabajo se ocupa de los ensayadores mayores de la Nueva España/México que estuvieron activos entre 1779  y 1823. Tiene mucha razón al decir que pese a su importancia, se conoce poco de ellos. Hay datos y comentarios sobre su trayectoria administrativa y el contexto (en particular la guerra de independencia) en que ejercieron su oficio.

Juan Manuel Blanco Sosa, “La moneda columnaria en tiempos de Felipe V. Los avatares de su acuñación en la Real Casa de Moneda de México” p. 141-154
Tiene detalles sobre las vicisitudes del grabado de esta moneda.

Santiago Nicolás Blanco, “Nicolás Moncayo: su desempeño como jefe de talla en la Ceca de Potosí”, Historia digital, XV, 25, 2015.
Datos sobre este grabador. que se formó en México como discípulo de Gerónimo Antonio Gil y luego se desempeñó en la ceca potosina como jefe de talla desde 1797 hasta 1825. Fue el responsable de varias medallas conmemorativas de hechos militares realistas.

Robert I. Nesmith, La acuñación de la primera Casa de Moneda de las Américas en la ciudad de México. 1536-1572. Ensayo numismático, trad. y pról. de  Elsa Lizalde Chávez,  México, Banco de México, 2014.
El Banco de México ha editado en español la clásica obra de Robert I. Nesmith, The coinage of the First Mint of Americas at Mexico city,  cuya primera edición data de 1955.
La primera parte es una historia de la ceca en su época inicial, apoyándose en la visita de Tello de Sandoval a la ceca mexicana, así como en las compilaciones documentales y  estudios históricos disponibles hace medio siglo. La parte iconográfica, con reproducciones de monedas, es obra de consulta y referencia obligada para los numismáticos.

Jorge A. Proctor, “Los ensayadores de la casa de moneda de Potosí durante el reinado del Rey Felipe III (1598-1621)”, en  Gaceta Numismática, no. 189, junio 2015, p.87-102. Es una noticia de los oficiales de esta renombrada ceca, con detalles de interés sobre las formas y condiciones de adjudicación del oficio, así como algo que siempre apasiona a los numismáticos: las posibles señales o marcas que cada ensayador debía cuidar que se imprimiera en las monedas a su cargo.

En la misma Gaceta numismática, Pedro Damián Cano Borrego ha publicado varios artículos de interés. Algunos están repartidos en números consecutivos, lo cual hace complicada la lectura. Es más fácil verlos en su espacio en academia.edu

Acaba de salir publicado mi artículo “La justicia del rey y los falsificadores de moneda en la Nueva España en el siglo XVIII”, en la revista

Estampa de monedas falsas. Fuente: AGN

Estampa de monedas falsas. Fuente: AGN

Colonial Latin American Historical Review, vol. 17, 2008, no. 4.

La falsificación de la moneda siempre provocó la preocupación de las autoridades novohispanas. Este artículo describe el origen y composición social de los delincuentes, así como los recursos técnicos y los medios que utilizaban para fabricar y distribuir las monedas falsas. Se ocupa asimismo de la legislación existente, de los procedimientos empleados para combatir este delito, y comenta los cambios ocurridos a raíz del establecimiento de la administración estatal directa de la Real Casa de Moneda. Argumenta, finalmente, que los efectos económicos de la falsificación fueron escasos en la Nueva  España, y que para los funcionarios se trataba sobre todo de mantener el principio de autoridad y preservar uno de los símbolos más relevantes de la monarquía.

Este artículo forma parte de una “trilogía del crimen”, que incluye el publicado previamente en Estudios de Historia Novohispana (no. 46, 2012, p. 83-113) con el título de “El gran robo a la Real Casa de Moneda de México. La delincuencia y los límites de la justicia en la ciudad de México” y uno en preparación sobre “delitos de cuello blanco”, en este caso sobre el fraude masivo y continuo del que fueron acusados, en 1729, el tesorero, oficiales de la Casa de Moneda y los comerciantes de plata, en perjuicio del público y del rey.

En 1550 un orfebre alemán, Max Schwab, retomó un modelo anterior, utilizado solamente para acuñar

La prensa de volante en la "Enciclopedia" de Diderot

La prensa de volante en la “Enciclopedia” de Diderot

medallas de manera artesanal, y diseñó una prensa industrial para impresión de monedas: un  gran tornillo que subía y bajaba, con un eje o volante transversal en la parte superior y dos  bolas  de plomo en sus extremos. Los operarios hacían girar el eje para levantar el tornillo que luego caía para golpear el cuño, imprimiendo  el diseño de la moneda. El “rebote” consiguiente permitía repetir la acción de una manera continua, a respetable velocidad. Se le llamó en alemán “spindelpress”, en francés “balancier” y en español, “prensa de volante”.

Schwab consiguió el interés del rey  Enrique II de Francia, quien adquirió el diseño, y encargó al grabador Antoine Brucher que comenzara con las pruebas, hacia 1553. Sin embargo, la corporación de  monederos del rey,  que aun operaba con el antiguo sistema de acuñación a martillo, se opuso enconadamente a esta innovación, temiendo por sus fuentes de trabajo. También, ciertament, el modelo presentaba todavía dificultades  e imperfecciones técnicas.

El grabador e ingeniero Nicholas Briot (1579-1646) realizó varias mejoras a esta prensa, pero no pudo convencer al gobierno de ponerla en obra. No obstante, Briot encontró mejor acogida en Inglaterra, donde el rey Carlos I de Inglaterra lo contrató para  acuñar monedas y medallas en la Royal Mint.

En Francia, no sería sino hasta que Jean Varin se convirtió en grabador general de monedas del reino  que se implantaría la nueva tecnología, utilizada para acuñar los bellos  escudos o “luises de oro” a partir de 1640. El sistema, con variaciones menores, se mantuvo durante décadas, y fue el adoptado en España (y luego, tardíamente, en Hispanoamérica) con el ascenso de la dinastía borbónica.

Las prensas de Boulton en perspectiva: Fuente: SohoMint

Las prensas de Boulton en perspectiva: Fuente: SohoMint

La aparición de la revolución industrial y la introducción de la máquina de vapor de James Watt trajo naturalmente la idea de aplicar esta nueva fuerza motriz al antiguo mecanismo.  En 1789  un empresario innovador, Matthew Boulton estableció en su Soho Manufactory, en Birmingham, un sistema de acuñación a vapor que utilizaba una gran rueda, que impulsaba los brazos de las prensas de tornillo.  El mecanismo era complicado, propenso a sufrir desperfectos, y muy ruidoso, pero podía acuñar más de cuarenta piezas por minuto.

La prensa de Boulton.Detalle

La prensa de Boulton.Detalle

La máquina sirvió inicialmente para imprimir fichas metálicas, pero en 1881 fue  adoptado por la Royal Mint. Fue luego exportada a varios países, entre ellos  México, donde uno de estos ingenios fue adquirido por la ceca de Guanajuato, manejada entonces por una compañía privada. Hacia 1826 hubo tratativas para comprar otra para la antigua ceca oficial,  en la capital, pero las negociaciones no llegaron a buen fin, seguramente por la incertidumbre política y las dificultades financieras de los nuevos gobiernos independientes.

La imagen de la prensa de Boulter (reconstruida posteriormente en otra fábrica, a mediados del XIX)  muestra una estructura básica que no varía demasiado del antiguo volante o tornillo, siendo la innovación el  mecanismo y la fuerza de vapor.  Posteriormente este diseño pasaría por innovaciones y adecuaciones, notablemente gracias a Dietrich Uhlhorn y (hacia 1833) Pierre-Antoine Thonnelier.

Onza de 1949. Fuente: WikiCoins

Onza de 1949. Fuente: WikiCoins

Lo que me interesa aquí es que esta evolución técnica tuvo una memoria numismática. En efecto, en 1949 el gobierno mexicano decidió la acuñación de una onza troy de plata,  que tenía precisamente en el anverso una prensa de tornillo.  Podría pensarse que se trata de una versión del “balancier”, pero la forma de campana de la estructura y los característicos extremos del eje son los de la prensa de Boutler. El diseñador, aparentemente, utilizó un modelo que no había conservado la gran rueda motriz, o bien consideró que por su tamaño era poco “numismática”. La idea de honrar a los antiguos inventores y acuñadores es ciertamente muy adecuada, y podría tener su espacio en algún museo o centro cultural.

Una nota periodística ha anunciado la apertura del Museo Casa de la Moneda de México a fines del presente año. De hecho, allí ha estado desde 1992 el Museo Numismático Nacional, pero hasta el presente sus puertas permanecían cerradas, y la visita requería de la concertación de una cita previa (que, por otro lado, puede obtenerse fácilmente).

El edificio fue inicialmente sede del Apartado General del Oro, concesionado a particulares (notablemente, miembros de la familia Fagoaga)  hasta 1778, en que fue retomado por la Corona. Custodia actualmente una notable colección numismática (incluyendo algunas raras macuquinas de los dos primeros siglos coloniales), el archivo histórico de la Casa de Moneda (ordenado hace algunos años por un equipo del INAH, coordinado por Inés Herrera) y gran parte de la maquinaria utilizada a principios del siglo XX.

El proyecto al parecer es continuar la restauración y adecuación del edificio, agregar una biblioteca, tienda de monedas y abrir una nueva puerta sobre la calle de Bolívar (la actual y original, sobre la calle del Apartado, se halla casi bloqueada por comerciantes ambulantes, y por lo visto las autoridades capitalinas no pueden obtener su deseable reubicación). Hay varios interesantes precedentes consultables para un museo de este género, notablemente el del excelente Museo  Casa de Moneda de Madrid, que cuenta asimismo con librería, espacio para reuniones académicas,  exposiciones temporales y conciertos. Ciertamente, la posible conversión del edificio del Apartado en un centro cultural y científico contribuiría a devolverle su dignidad a un barrio de antigua tradición.

Se trata sin duda de una gran noticia para quienes aprecian el patrimonio histórico, los entusiastas de la numismática y los interesados en la ilustre historia de nuestra Casa de Moneda. Una breve historia, la explicación de la tecnología monetaria y un fascinante vistazo al edificio y a las colecciones que custodia pueden apreciarse en este video.

blog "Monedas de México"

Moneda imperial. Imagen: blog "Monedas de México"

Monedas de México es un blog de reciente aparición (septiembre de 2008) dedicado a todas las épocas de la numismática nacional. Transcribo de su portada:

Este modesto espacio pretende motivarte a buscar en viejos cajones o en el clóset de los abuelos, esas monedas antiguas de las que tenemos mucho que aprender y con un poco de suerte, encontrar alguna fecha importante que tenga más valor. Desde luego, nos daría mucha alegría saber que podemos despertar en ti un nuevo coleccionista de monedas mexicanas.

El autor se identifica solamente como “Silectes”, con la nota de que es “Comunicólogo de profesión, numismático de corazón…” Como puede apreciarse, el enfoque es el del coleccionista, más que del historiador, lo cual no impide que sea puntilloso y exacto en el manejo de la información. Cosa rara en el mundo virtual, tiene el cuidado de poner sus fuentes (que, también de manera remarcable, son obras especializadas  impresas, en vez de enciclopedias en línea u otras páginas web). La presentación es minimalista, con imágenes de las monedas, comentarios muy sobrios y sólo alguna nota personal de vez en cuando. En afán de criticar, solo diría que tiene un “blogroll” demasiado visible, sin relación con el tema; pero es una tentación de la que pocos escapamos.

En resumen, un recomendable blog, que se atiene a su asunto con seriedad y profesionalismo. Espero logre mantenerse en el tiempo, porque la ausencia de continuidad ha sido uno de los principales problemas que han limitado el desarrollo de la blogosfera de Clío.